Consejos para superar el jet lag

Horarios del mundo

La primera vez que iba a atravesar el océano estuve durante varios días dándole vueltas a la cabeza con el tema del jet-lag. Más que el miedo a volar lo que me preocupaba realmente en esta ocasión es ese desequilibrio que se produce en el cuerpo por cuestiones horarias del que tanto había oído hablar. De ahí que llevé a cabo con meticulosidad todos y cada uno de los consejos que me iban dando o leía.

¿La experiencia? No me pudo ir mejor, apenas sentí esos vaivenes de los que hay algunos que se quejan tanto.

La principal recomendación es descansar bien y estar relajados antes del viaje. En la mayoría de los casos ante un viaje tan largo ésto es difícil, pero os recomiendo que en la medida de lo posible durmáis perfectamente los días previos a la salida del avión, e incluso dentro del mismo si llegamos a nuestro destino por la mañana temprano. Os aseguro que esto hará que el jet-lag se suavice bastante.

En este último caso el consejo mucho más concreto es el siguiente: si vais a volar hacia el este hay que acostarse los días previos más temprano de lo habitual. Si por el contrario nuestro vuelo es hacia el oeste hay que intentar dormir un poco más tarde de lo habitual. Aunque no lo creamos así ya estamos habituando poco a poco nuestro cuerpo a los nuevos horarios que nos esperan.

En todos los folletos informativos que leí se recomienda beber mucha agua durante el viaje para estar bien hidratados. No tomar bebidas alcohólicas, ni café, ni té ni bebidas gaseosas. En algunos consejos también hacían esto extensivo al menos dos días previos al viaje. El cuerpo debe estar lo suficientemente hidratado para el cambio horario. A la hora de comer hay que tomar antes, durante y justo después del vuelo poca cantidad, alimentos muy ricos en proteínas y bajos en grasas.

Durante el vuelo hay que dar unos pequeños paseos por los pasillos del avión para estirar las piernas y hacer algo de ejercicio (no solo dormir). En este enlace tenéis algunos consejos de salud en el avión. También, en este otro enlace, podéis seguir los consejos para elegir asiento en un avión, y reservad el vuestro junto al pasillo.

Una vez llegados a nuestro destino, aunque nos cueste (porque las primeras horas/primer día nos costará) debemos ya adaptarnos a los husos horarios locales. Aunque no tengamos hambre hay que comer un poco, o aunque no tengamos sueño si llegamos de noche hay que intentar descansar. Tal vez en ese momento el cuerpo no nos lo pida, pero a la larga será mucho mejor ya que lo estaremos empezando a acostumbrar.

Y por último, un detalle curioso: el jet-lag suele ser más intenso en vuelos hacia el este que en vuelos hacia el oeste. Si se viaja del este al oeste el día se alarga y no supone ningún trastorno biológico, todo lo contrario que si perdemos horas. Así que ya lo sabéis…

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Category: Notas de Viajes


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