La Rochelle, ciudad atlántica y medieval

La Rochelle

He de reconocer que no conocía mucho de La Rochelle hasta que oí hablar de ella en mi viaje a Poitiers y Angouleme. Capital de la Charente-Maritime, es, con sus poco más de 75.000 habitantes, una ciudad, fresca, iluminada, alegre, medieval y al mismo tiempo, moderna, que se encuentra en el medio oeste de Francia, a orillas del Atlántico.

Supongo que fue su cercanía al mar lo que me llamó la atención de ella. Los que me leéis sabéis el apego que le tengo al mar, bien por haber vivido casi toda mi vida en Málaga, bien por hacerlo ahora en Tenerife. Lo cierto, es que el tener frente a frente el azul del mar  y la brisa marina es algo que me da vida. Quizás por eso me gusta La Rochelle, porque su estampa más típica, la que se quedará de ella, será, sin duda, su puerto, sus barcos fondeados en su costa, sus iglesias medievales y sus casas de piedra varadas junto al mar, justo al lado, símbolo de la foritificación y resistencia que en sus tiempos ofrecía a quien a ella se acercaba por mar.

Es su centro medieval lo que más llama la atención, monumentalmente hablando. Su imagen me recuerda a ciertas fotografías que podemos ver de Ciudadela en Menorca. El puerto, sus muelles, piedra vista por todos lados y un arco de entrada, la puerta de la Grosse Horloge, un arco apuntado que desde el mar nos invita a pasar y pasear por su ciudad medieval. Las dos torres que lo flanquean pareen saludarnos a la par que su campanario del siglo XV, emblema de la ciudad.

Dentro, su recorrido nos llevará por el Ayuntamiento, de estilo gótico; por su Palacio de Justicia, de principios del siglo XVII; por la torre de St. Barthélemy o por sus calles empedradas y bordeadas de pórticos. Un paseo histórico que debe incluir forzosamente en el punto de origen, su puerto medieval, para disfrutar de sus tiendas, de las compras de souvenirs, o de sus terrazas, donde disfrutar de un café o una cerveza a la par que se divisa las Torres de San Nicolás o la de las Cadenas.

Información práctica de La Rochelle

Llegar a La Rochelle no es nada complicado. Si váis en avión, debéis buscar vuelos al aeropuerto de La Rochelle-Ile de Ré. No es un gran aeropuerto pero tiene conexiones con las grandes capitales europeas, entre ellas Madrid y Barcelona. También podéis visitarla desde París con el TGV, el tren de alta velocidad francés, de los que hay 6 trenes diarios que nos llevarán en poco menos de 3 horas.

La Rochelle se encuentra a unos 460 kms. de París, y a unos 140 de Nantes, además de estar muy cerquita de Poitiers.

Alojamientos: cámpings, albergues, residencias, alquileres particulares de habitaciones y por supuesto una buena gama de hoteles. No en vano, La Rochelle es una ciudad cada vez más turística. Si queréis mirar, buscar y reservar alojamiento, aquí podréis echarle un vistazo a su oferta hotelera: hoteles en La Rochelle.

Sí, el mar invita a disfrutarlo, a respirarlo, a sentarse frente a él y simplemente dejar pasar el tiempo. Es lo que mejor puede hacerse en La Rochelle. Dejar pasar el tiempo y disfrutarlo.

Foto vía: Sitio Web Oficial

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Category: Francia


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