Consejos para ir a Eurodisney con los niños

Ya estamos de vuelta después de unos días en Eurodisney con los niños. Mágico. Esa es la palabra. Quizás sea recurrir a los tópicos; quizás sea echar de mano de la publicidad que tanto ha mostrado Disney a lo largo de los años, pero ciertamente merece la pena ver la cara de los niños y la felicidad cuando se encuentran en un sitio así. Y la felicidad combinada que siente uno mismo no sólo por estar allí también (a fin de cuentas, todos encerramos dentro un pequeño espíritu infantil) sino por haberles podido dar ese momento que espero recuerden siempre.
La ida la hicimos con Vueling, que nos llevó hasta el aeropuerto Charles de Gaulle, desde donde nos marchamos a París para pasar el día y llevarlos al Museo de Historia Natural que se encuentra junto al Jardín des Plantes. Además, la Gare du Lyon, la estación de trenes, está a apenas cinco minutos andando, y es precisamente en esta estación donde se toma el Rer (como ellos llaman a su particular metro) que nos deja en la estación de Marneé la Valle, la que está justo en la plaza de Eurodisney, en la puerta de los Parques.
La vuelta, para más experiencia con los pequeños, la hicimos finalmente en el Elipsos Trenhotel, el tren nocturno que sale de la estación de Austerlitz casi a las 8 de la noche y llega a Madrid, a la estación de Chamartín a las 9,15 h. de la mañana siguiente, en una cabina para cuatro personas. Es ésta una experiencia que recomiendo si viajáis con dos niños porque sin duda la van a disfrutar, máxime si no están acostumbrados al tren. En ese espacio tan pequeño todo son bromas y risas; como también simpático son esos instantes en que los cuatro en fila nos dirijimos hacia el vagón cafetería para tomarnos un bocadillo para cenar; o intentar beber el café sin derramarlo, o tantos otros instantes… como digo, un colofón perfecto para ir con los peques.
El hotel en el que nos alojamos fue el Hotel New York. La habitación cuenta con dos camas grandes (una para la pareja, y la otra para los niños), y un baño bien surtido. No es que sean gran cosa, pero cumplen con el objetivo de que ellos se lo pasen bien. Además están justo al lado de Disney Village, la zona de tiendas y restauración de Disneyland París, de modo que en apenas 5 minutos andando ya están dentro. Esa es, sin duda, la mejor ventaja de cara a otros hoteles. Su cercanía que te permite en caso de imprevisto entrar y salir del parque e ir a la habitación en un plis plas.
En cuanto a las comidas, os recomiendo ir con un plan de comidas contratado ya de antemano. Desgraciadamente comer allí es muy caro. Por líneas generales, un menú (buffet) de adultos cuesta 22 euros y 11 para los niños (hasta 12 años), aunque en los que además puedes comer con los personajes Disney, ese precio sube hasta 33 por adulto y 16 por niño. Es decir, si váis cuatro, sin problemas, cada comida se os irá casi hasta los 100 euros. Por eso es mejor, al menos, ir con un plan de comidas de media pensión.
También os aconsejo hacer al menos una comida en cualquiera de los locales en los que los personajes Disney se pasean entre las mesas. Tendrán fotos únicas con ellos, y los niños se lo pasarán en grande comiendo y mirando entrar en el local a sus personajes. Es un poco más caro, sí, pero merece la pena. En este sentido el más conocido es el Café Mickey que está en Disney Village, pero yo os recomiendo el Lucky Nugget en Frontierland, dentro del Parque Disney. El lugar es muy bonito, todo en madera, en plan Oeste, y sobre todo, se come muy bien (de buffet) si lo que te gusta es la carne a la brasa. Hay otro más que celebra comidas Disney, que está en Fantasyland, pero que es escandalosamente caro y que automáticamente borré de mi cerebro, de modo que no me preguntéis el nombre.

En invierno hace frío allí aún, de modo que llevaros ropa de abrigo, sobre todo, para cuando empieza a caer la tarde y para la primera hora de la mañana.
Recordad además de que con el Easy Pass que te dan si está alojado en un hotel Disney podrás entrar una hora antes que los demás visitantes. Entras a las 9 de la mañana cuando el parque abre a todos los públicos a las 10 h. con lo que eivtan muchas colas y sobre todo, podrás hacer mejor las fotos sin gente que entorpezca.
Saca también el fastpass, un sistema con el que podrás entrar más rápidamente a las atracciones. Si no vas con fastpass, y no os exagero, las colas en las mejores atracciones (y eso que era temporada baja) alcanzaban los 90 minutos de espera. El fastpass te permite sacar una hora determinada de modo que sólo tienes que programarte el horario de visitas a cada atracción y entrarás por otra puerta distinta. Aún así hay que esperar un poco, pero vamos, no es mucho, pues puede resultar como mucho que esperes unos 15 minutos.
¿Atracciones? depende del gusto de cada uno, pero los niños y nosotros coincidimos en la de Nemo en Walt Disney Studio. Imprescindible ir a ver Cinemagique, una obra de arte con efectos realmente sorprendentes. La de Peter Pan en Adventureland, y la más visitada de todas, la de It’s a small world en Fantasyland. También es muy bonita la de Piratas del Caribe en Adventureland así como la de Buzzlightyear y la de Star Trek en Discoveryland. Aún así, me dejo atrás las de más fuertes impresiones, como Space Mountain, la de Hollywood Terror Tower o la de Indiana Jones, específicas paral os que gustan de emociones de alto riesgo…